Estos países han desplegado
armas que pueden ser utilizadas tanto en el campo de
batalla (tácticas), como en el teatro de guerra
(alcance intermedio/medio), como entre los distintos
continentes (estratégicas). Estas últimas
competen, principalmente, a las superpotencias (EE.UU.
y URSS), que llevan a cabo un sistema de disuasión
conocido por el nombre de Mutual Assured Destruction
(MAD): Si una de las potencias ataca a la otra empleando
armas nucleares, la nación víctima del
ataque tiene la capacidad de amortiguar la primera agresión
y responder a ella utilizando armas de represalia, invulnerables
a un ataque sorpresa, que principalmente están
constituidas por los submarinos que se ocultan en áreas
profundas de los océanos de todo el mundo. Existen
ocho sistemas principales de lanzamientos nucleares:
Proyectiles balísticos intercontinentales (ICBM),
que pueden llegar a tener un alcance de 14.800 km. Armas
estratégicas.
Proyectiles balísticos de lanzamiento
submarino (SLBM), a bordo de submarinos nucleares
(SSBM), con alcances máximos de 9.100 km. Armas
estratégicas.
Bombarderos de largo alcance, que
pueden llegar a cubrir una distancia de 12.800 km. Armas
estratégicas o para teatro de guerra.
Proyectiles balísticos de alcance intermedio/medio
(I/MRBM), con una trayectoria máxima
de 5.000 km. Armas para teatro de guerra.
Bombarderos de medio alcance, que
cubren distancias de hasta 11.000 km. Armas para teatro
de guerra.
Proyectiles balísticos de corto alcance
(SRBM), con trayectorias máximas de
hasta 900 km. Armas tácticas o para teatro de
guerra.
Aviones de corto alcance, que cubren
distancias de hasta 3.800 km. Armas tácticas
o para teatro de guerra.
Artillería con alcance de hasta 21,6
km. Armas tácticas.
Las ojivas que se insertan en dichos armamentos pueden
producir explosiones cuyo alcance fluctúa entre
1 megatón (MT), en el caso del SS-11 Sego ICBM
ruso, que puede llegar a cubrir una trayectoria de 13.000
km, y 0,5 kilotons (KT), como la que puede ocasionar
el obús autopropulsado americano M-110 de 203
mm, cuyo alcance es de 18 km. Un KT equivale a 1.000
toneladas de TNT, y un MT a un millón de toneladas
de TNT. Los ICBM y SLBM están provistos de ojivas
múltiples, conocidas con el nombre de MIRVs (multiple
independently targetable re-entry vehicles), el SS-18
Satan ruso posee 10 ojivas MIRV en cada misil.
El equilibrio que proporciona la política de
disuasión puede quedar desestabilizado por varios
factores que fuercen a una de las partes a defenderse
del ataque enemigo y a preservar su capacidad de infligirle
un castigo. En marzo de 1983, el entonces presidente
de EE.UU., Ronald Reagan, anunció la intención
de su gobierno de desplegar un sistema defensivo con
base en el espacio -Strategic Defense Iniciative (SDI
o "Guerra de las Galaxias")- que empleaba
armas de rayos láser y de partículas cargadas,
diseñadas para destruir cabezas nucleares soviéticas
dirigidas a los EE.UU., en su trayectoria orbital.
A causa de las enormes inversiones y estudios de investigación
que este plan precisa, es poco probable que pueda ser
desplegado antes del siglo próximo. Mientras
tanto, los soviéticos continúan desarrollando
sus propias investigaciones.
El miedo a que un desequilibrio en los arsenales armamentísticos
pudiera conducir a la posibilidad de que una de las
dos partes resultara vencedora en un conflicto nuclear,
ha dado origen a las negociaciones y acuerdos sobre
el control de dichas armas. Entre 1969 y 1972, las superpotencias
han llevado a cabo las Conversaciones SALT (Strategic
Arms Limitation Talks), sobre la limitación de
armas estratégicas, que han originado un conjunto
de medidas conocido como SALT I (1972), que delimitó
un "techo" común para el número
de armas desplegadas por ambas partes. Las SALT II (1979)
intentaron rebajar este techo, pero no fue aceptado
por EE.UU. una vez que los rusos invadieron Afganistán
(diciembre de 1979). Las posteriores negociaciones,
conocidas como START o Strategic Arms Reduction Talks,
han fracasado momentáneamente en el intento de
llegar a un acuerdo estable; a pesar de ello, las superpotencias
firmaron, en diciembre de 1987, un tratado conocido
como INF o Intermediate Nuclear Forces, que recorta
el número de armas de alcance medio instaladas
en Europa.
Guerra convencional
Se conoce como guerra convencional a los conflictos
bélicos que se llevan a cabo sin acceder o recurrir
a las armas nucleares, y que se desarrollan con el concierto
de las fuerzas armadas de diferentes Estados internacionalmente
reconocidos. En el siglo XX, la guerra convencional
ha adoptado diversas formas.
Guerra total.- Son las guerras en
las que se persigue la completa destrucción del
enemigo, utilizando todas las armas de que se dispone
y empleándolas tanto contra objetivos militares
como civiles, allí donde se encuentren. La Primera
Guerra Mundial (1914-1918) poseía ciertos elementos
de totalidad, aunque haya sido la Segunda Guerra Mundial
(1939-1945) el conflicto bélico más cercano
a la guerra total jamás mantenido en la Tierra.
Con la llegada de las armas nucleares, la guerra total
se ha equiparado a la destrucción nuclear completa,
aunque países que no posean armamento nuclear
puedan aún involucrarse en conflictos bélicos
en forma de guerra total sin armas nucleares.
Guerra limitada.- Son aquellas que
se desarrollan restringiendo las armas utilizadas, y
que se combaten por lo general entre países con
capacidad nuclear que deciden no emplear sus arsenales
nucleares. Otro tipo de limitaciones acordadas pueden
referirse a las zonas geográficas, a nivel de
las fuerzas armamentísticas o a los objetivos.
Como ejemplos caben citar la Guerra de Corea (1950-1953),
la guerra de Vietnam y la Guerra de las Malvinas/Falklands
(1982).
Guerra local.- Son las guerras que
se combaten entre países no nucleares. Como ejemplos
se destacan las diversas Guerras Arabe-Israelíes
(1948, 1956, 1967, 1973 y 1982) y la Guerra de Irán-Irak
(1980-1988). A pesar de la ausencia de armas nucleares,
guerras como éstas pueden asolar a los países
enfrentados, puesto que éstos se emplearán
en la contienda hasta el límite de sus fuerzas.
Siempre existe el peligro de que las guerras convencionales
alcancen el nivel de confrontación nuclear, bien
porque en ellas intervengan países con capacidad
nuclear o porque éstos se vean arrastrados a
la guerra por sus aliados, carentes de este tipo de
armamento. El mayor riesgo parece asentarse en Europa,
donde las fueras de la Organización del Tratado
del Atlántico Norte (OTAN) y del Pacto de Varsovia
se hallan enfrentadas, centradas cada una de ellas alrededor
de una superpotencia rival.
Principales conflictos bélicos desde
1945 hasta 1990
Se estima que desde 1945 se han llevado a cabo en todo
el mundo más de 130 enfrentamientos bélicos,
cuyas intensidades oscilan desde escalas muy bajas (insurrección:
I) hasta guerras convencionales a gran escala (Guerra
G). La relación que se ofrece a continuación
refleja las más importantes.
1945-1948. Palestina: Grupos judíos
contra Gran Bretaña; se produjo la retirada inglesa
y la creación del Estado de Israel.
1945-1949. Guerra civil china: Los
chinos nacionalistas (con la ayuda de EE.UU.) contra
los chinos comunistas. La contienda finalizó
en 1949, con el establecimiento del Estado comunista
y la retirada de los nacionalistas a Taiwan y otras
islas menores.
1945-1949. Guerra civil griega: Nacionalistas
contra comunistas; victoria nacionalista.
1946-1954. Filipinas: Gobierno contra
comunistas; victoria del Gobierno.
1946-1954. Primera Guerra de Indochina: Francia
contra el Viet Minh comunista; culminó en la
batalla de Dien Bien Phu, con la derrota de los franceses.
1948-1949. Guerra de independencia israelí:
Israel contra Egipto, Transjordania, Siria, Irak y el
Líbano; victoria israelí.
1948-1960. Malaya: Gran Bretaña
contra los comunistas malayos; victoria de los nacionalistas
e independencia.
1950-1953. Guerra de Corea: Corea
del Norte y China contra las fuerzas de las Naciones
Unidas; el 25 de junio de 1950 Corea del Norte invadió
Corea del Sur; en noviembre de 1950 se produce la intervención
China; armisticio el 27 de julio de 1953.
1952-1960. Kenya: Gran Bretaña
contra los insurgentes del Mau Mau; victoria de los
nacionalistas e independencia.
1954-1962. Argelia: Nacionalistas
contra los franceses; independencia de Argelia en 1962,
retirada de Francia.
1955-1959. Chipre: Gran Bretaña
contra los insurgentes greco-chipriotas de la EOKA;
independencia chipriota posterior a la retirada británica
a las Sovereign Base Areas.
1956. Suez: Gran Bretaña, Francia e
Israel contra Egipto; el alto al fuego fue
acordado por la presión internacional (principalmente
los EE.UU.).
1956-1959. Cuba: Gobierno contra los
insurgentes comandados por Fidel Castro; victoria de
los insurgentes.
1957-1980. Rodesia/Zimbabwe:
Nacionalistas contra los gobiernos británicos/Rodesiano
blanco; victoria nacionalista.
1959-1975. Segunda Guerra de Indochina:
Norvietnamitas y Vietcong contra survietnamitas y americanos,
intervención directa de EE.UU.: 1965-1973; victoria
norvietnamita en 1975.
1960-1967. Congo/Zaire: Facciones
nacionalistas; intervención de las Naciones Unidas.
1961-1975. Angola: Nacionalistas contra
los portugueses; victoria nacionalista, seguida de una
guerra civil.
1962. Guerra Sino-India: China comunista
contra India; numerosos incidentes fronterizos; alto
al fuego.
1962-1966. Brunei/Borneo: Malaysia
(con la ayuda británica) contra Indonesia; alto
al fuego en 1966.
1964-1967. Aden: Nacionalistas contra
Gran Bretaña; Gran Bretaña se retiró
y la independencia fue seguida de una guerra civil.
1964-1975. Mozambique: Nacionalistas
contra portugueses; victoria nacionalista, seguida por
una guerra civil.
1965. Guerra Indo-Paquistaní:
India contra Paquistán; alto al fuego supervisado
por las fuerzas de las Naciones Unidas.
1965-1975. Omán/Dhofar: Gobierno
(con la ayuda británica a partir de 1970) contra
los insurgentes marxistas; victoria del gobierno.
1967. Guerra de los Seis Días:
Israel contra Egipto, Jordania y Siria; ocupación
Israelí del Sinaí, del West Bank y de
los Altos del Golán; alto al fuego de las Naciones
Unidas.
1967-1970. Guerra Civil de Nigeria:
Nigeria contra los secesionistas del Biafra; victoria
de Nigeria.
1969. Irlanda del Norte: Gran Bretaña
contra los insurgentes republicanos.
1971. Guerra Indo-Paquistaní:
India contra Paquistán; victoria de la India
y creación del Bangladesh (antes Paquistán
Oriental).
1973. Guerra del Yom Kippur: Israel
contra Egipto y Siria; victoria de Israel.
1975. Guerra Civil del Líbano (I/G):
Cristianos contra facciones islámicas;
intervención de Siria en 1976; invasión
del Sur del Líbano en 1982.
1976. Guerra Civil de Camboya (Kampuchea):
Facciones comunistas; genocidio del Pol Pot, 1976-1979;
invasión vietnamita 1978-1989.
1979. Afganistán: Comunistas
(con la ayuda rusa) contra los nacionalistas mujahaddines;
invasión soviética en 1979; retirada en
1989.
1979. Nicaragua: Gobierno sandinista
contra los "Contras" asistidos por EE.UU.;
elecciones generales en 1990, con derrota sandinista.
1980-1988. Guerra Irán-Irak (Guerra
del Golfo): Irán contra Irak; invasión
iraquí de Irán en septiembre de 1980;
alto al fuego en 1988.
1980-1990. El Salvador: Gobierno (con
la ayuda de EE.UU.), contra los insurgentes (guerrillas).
1982. Guerra de las Malvinas/Falklands:
Gran Bretaña contra Argentina; victoria británica;
conversaciones de paz en 1990.
1990-1991. La Guerra del Golfo: En
agosto de 1990 tropas iraquíes invaden el emirato
de Kuwait. Estados Unidos encabeza una reacción
mundial fulminante que lleva a una acumulación
de tropas y material bélico sin precedentes,
hasta que finalmente, superado el ultimátum de
Naciones Unidas y tras el fracaso de la diplomacia,
la noche del 17 de enero de 1991 empiezan a caer las
bombas sobre Bagdad. Ver
Fotos
1991-1998. La guerra en Croacia y en Bosnia
y Herzegovina
Casi inmediatamente después del éxodo
de los kurdos del norte de Iraq en 1991,el ACNUR se
enfrentó a otra emergencia humanitaria de grandes
proporciones,en esta ocasión en los Balcanes.10El
violento desmembramiento de la RepúblicaFederal
Socialista de Yugoslavia, que comenzó en junio
de 1991 con la declara-ción de independencia
de Eslovenia y de Croacia, desembocó en la mayor
crisisde refugiados en Europa desde la Segunda Guerra
Mundial. Los combates estalla-ron primero en Eslovenia,
pero su alcance fue limitado y duraron sólo unos
días.
El primer estallido de violencia importante tuvo lugar
en Croacia, donde residíauna población
minoritaria de más de medio millón de
serbios. Tras la declaraciónde independencia
de Croacia, el ejército yugoslavo y paramilitares
serbios se hicie-ron rápidamente con el control
de un tercio del territorio croata.
En Croacia fue evidente por primera vez el violento
y funesto fenómeno al que después se daría
de manera eufemística el nombre de «limpieza
étnica». Al principio, miles decroatas
fueron expulsados de las zonas que quedaban bajo el
control de los serbios.Posteriormente, las fuerzas croatas
obligaron a miles de serbios a abandonar sushogares.
En Croacia, sólo en 1991, unas 20.000 personas
perdieron la vida, másde 200.000 refugiados huyeron
del país y unas 350.000 personas se convirtieronen
desplazados internos.
2003 invasión a Irak: La invasión
a Irak emprendida por el gobierno de Bush en marzo del
2003 tenía entre sus principales objetivos, según
la propia administración norteamericana, reducir
el terrorismo internacional y aumentar la seguridad
de los Estados Unidos, además de eliminar a Saddam
Hussein y destruir su armamento de destrucción
masiva. Sin embargo alzarse con el control del segundo
país productor de petróleo debe considerarse
como el más fuerte de los argumentos que llevo
a Estados Unidos a iniciar la invasión. Ver
fotos.
Armamento nuclear y desarme
Las primeras bombas atómicas están basadas
en la teoría, formulada por primera vez por el
químico alemán Otto Hahn (1879-1968) en
1938, según la cual si se bombardeaban con neutrones
los tomos de un elemento pesado como el uranio, éstos
se romperían y crearían una reacción
(fisión nuclear), lo cual liberaría una
enorme cantidad de energía. Con la bomba de Hiroshima
se logró esta reacción disparando un trozo
de material fisible (uranio 235) contra otro. La bomba
de Nagasaki, por su parte, hizo "implosionar"
un revestimiento exterior de TNT contra el material
fisible. Los resultados fueron prácticamente
los mismos: calor, onda expansiva y un destello cegador
de luz capaz de provocar una devastación total.
La proliferación de armas nucleares
Otros países intentaron emular los logros de
Estados Unidos. En 1949, la Unión Soviética
consiguió su primera explosión, que fue
seguida, en 1952, por un logro similar del Reino Unido.
Francia se unió al "club atómico"
en 1960 y china en 1964. Para entonces, la investigación
nuclear había producido la bomba termonuclear
(bomba de hidrógeno), que fue probada por primera
vez por Estados Unidos en 1952, En la bomba termonuclear,
los núcleos de hidrógeno, de deuterio
y de tritio o litio se fusionan (fusión nuclear),
bajo la presión de una explosión que libera
millones de toneladas (megatones) de TNT.
Aunque no fueran más de un megatón, estas
explosiones cegarían a un ser humano hasta a
160 kilómetros de distancia, y devastarían
todo tipo de vida en un radio de seis kilómetros
cuadrados.
Nadie ha usado jamás una bomba termonuclear
dado que la mera posesión de estas armas ha obligado
a los países a cambiar de actitud con respecto
a la guerra. Tradicionalmente se ha usado la fuerza
para alcanzar un objetivo político, a menudo
después de que todos los otros métodos
de persuasión hayan fracasado. Pero en la actualidad
los resultados de una política de este tipo serían
tan devastadores que equivaldrían a infligirse
una autoderrota, simplemente porque el adversario podría
utilizar el mismo tipo de respuesta nuclear. Por ello
las potencias nucleares empezaron a utilizar sus armas
como elemento disuasorio del uso de la fuerza, amenazando
con un ataque nuclear para mover al adversario a la
reconsideración de cualquier tipo de situaciones
desequilibradoras. En los primeros años de la
era atómica esta estrategia se manifestaba en
un solo sentido, dado que Estados Unidos tenía
el monopolio de la capacidad de fabricar y lanzar estas
bombas. Sin embargo, a partir de que la Unión
Soviética alcanzó el mismo estatus, a
mediados de los años 60, surgió una dramática
paridad entre las superpotencias.
La destrucción mutua asegurada y sus
defectos
Esta situación condujo al desarrollo de la teoría
denominada MAD (Destrucción mutua asegurada;
MAD: "demente" en inglés), según
la cual cada bando tenía la capacidad de soportar
una primera andanada nuclear por sorpresa, pero además
era capaz de conservar suficientes armas atómicas
como para responder, en una acción de represalia,
con un potencial igualmente devastador. Así,
si los soviéticos atacaban primero con la intención
de destruir las bases de los ICBM de Estados Unidos,
este país probablemente tendría aún
suficientes ICBM, así como bombarderos tripulados
y SLBM, para responder masivamente al ataque.
La teoría MAD estaba basada en la conservación
de un frágil equilibrio, dado que si una parte
tenía los medios para llevar a cabo un primer
golpe devastador que privara a la otra de su capacidad
de respuesta, o desarrollaba sistemas defensivos que
la mantuvieran sustancialmente protegida contra los
ataques, la disuasión habría fracasado.
Ambas superpotencias intentaban perfeccionar la precisión
de sus armas nucleares, haciéndolas capaces de
buscar y destruir cada vez más blancos específicos
en un ataque nuclear. Hacia fines de los años
sesenta, Estados Unidos experimentaba con los MRV (misiles
de cabezas múltiples), que permitían a
los misiles llevar hasta cinco cabezas nucleares independientes.
Éstas luego se convirtieron en los MIRV (misiles
de cabezas múltiples e independientes), cada
uno de los cuales era capaz de desprenderse del misil
para buscar un blanco específico. Los soviéticos
respondieron. Si cada blanco era, por así decirlo,
un silo de lanzamiento de un ICBM, era posible, entonces,
lanzar un ataque arrollador con tantas cabezas nucleares
como para devastar los ICBM del adversario y dañar
seriamente su capacidad para lanzar un ataque de represalia.
A medida que los experimentos en Estados Unidos se
fueron desarrollando en la dirección de los MARV
(misiles de cabezas maniobrables), capaces de calcular
si un blanco específico ha sido alcanzado, y
si así es, dirigirse a un segundo blanco, la
complejidad de la especialización pasó
a ser asombrosa. Esto no afectaría a los SLBM,
que seguirían siendo el punto fuerte de la capacidad
de respuesta. Sin embargo, si cualquier bando logra
detectar los submarinos cargados con armas nucleares
que navegan en aguas profundas, éstos podrían
convertirse en blancos de un primer ataque y ser destruidos.
La guerra de las galaxias
Mucho más inquietante era el hecho de que si
cualquier bando desarrollaba una defensa sustancial
contra los misiles nucleares del adversario, el equilibrio
de la disuasión que representaba MAD se habría
roto. En los años 60, ambas superpotencias experimentaron
con los ABM (misiles antibalísticos), capaces
de interceptar y destruir los misiles enemigos, pero
resultó demasiado costoso y potencialmente desestabilizador.
En marzo de 1983, el presidente Reagan anunció
su decisión de crear un sistema defensivo estacionado
en el espacio, llamado oficialmente Iniciativa para
la Defensa Estratégica (SDI), más conocida
por el nombre de "guerra de las galaxias".
En su forma más ambiciosa, basada en un elaborado
sistema de láser y de armas en el espacio que
funcionarían con rayos de partículas,
preparadas para destruir un ataque nuclear soviético,
la SDI sería probablemente demasiado cara y ni
mucho menos de una eficacia al cien por cien. La idea
de Reagan era que, una vez desplegado, el sistema de
defensa de la SDI volvería a las armas nucleares
completamente inservibles como armas ofensivas. Pero
era más factible pensar en un sistema menos ambicioso
para proteger los silos de los ICBM.
El control de armamento y el desarme
Existía, desde luego, un enfoque alternativo,
que consistía en negociar el desarme mutuo. Desde
los años cincuenta, ha habido una creciente presión
de los grupos pro-desarme, como el CND (Campaña
para el Desarme Nuclear, en Gran Bretaña), a
favor de un desarme nuclear unilateral, según
el cual un bando renunciaría a su armamento nuclear
con la esperanza de que el adversario hiciera lo mismo.
Pero la posibilidad de que esto se llevara a la práctica,
en un mundo minado por la desconfianza y afectado por
la guerra fría, era escasa. En su lugar, las
superpotencias enfocaron el problema según el
principio de control de armamento, diseñado para
crear y mantener un equilibrio central, aunque en buena
medida inestable, basado en la MAD. A finales de los
años sesenta, a medida que la tecnología
ABM amenazaba ese equilibrio, estadounidenses y soviéticos
se reunieron para discutir sobre el control de sus arsenales,
y al cabo de tres años de negociaciones, en 1972,
firmaron un tratado ABM, por el cual se limitaba el
despliegue a sólo dos sistemas en el territorio
de cada una de las potencias. El tratado fue firmado
como parte de las negociaciones SALT. Este acuerdo fue
afinado en Vladivostok, en 1974, para imponer "techos"
al número de ingenios nucleares (bombarderos,
ICBM y submarinos) desplegados por cada bando. El proceso
siguió adelante con la firma del tratado SALT
II, en 1979, cuando los techos fueron reducidos, aunque
la invasión soviética a Afganistán,
en diciembre de 1979, impidió que el Senado de
Estados Unidos ratificara el tratado.
Otros intentos de avanzar en la problemática
del control de armamento o del desame fracasaron al
entrar ambas superpotencias en lo que se ha denominado
"Nueva guerra fría" a comienzos de
los años 80. La continuación de los tratados
SALT, conocidas como START (Tratado de Reducción
de Armas Estratégicas) apenas avanzó.
Otros intentos similares para difundir el principio
de control de los arsenales convencionales (no nucleares)
en Europa -los MBFR (tratados de reducción mutua
y equilibrada)- tuvieron peores resultados, y después
de quince años de negociaciones llegaron a su
fin y fueron reemplazados por una nueva modalidad, la
serie de tratados sobre fuerzas convencionales en Europa.
Ambas partes comenzaron a actualizar y aumentar sus
sistemas nucleares de alcance medio (misiles estacionados
en y dirigidos contra Europa), si bien durante el gobierno
de Mijail Gorbachov la Unión Soviética
adoptó posiciones más flexibles. Las dos
superpotencias acordaron en diciembre de 1987 abolir
todas las fuerzas nucleares intermedias (FNI), especialmente
los misiles soviéticos SS-20 y los Pershing II,
de Estados Unidos, además de los misiles de crucero
estacionados en tierra. Dispuestos a recortar los gastos
de defensa, Estados Unidos y la Unión Soviética
continuaron las negociaciones START, aunque no se registraron
nuevos avances hasta 1991, fecha en que se firmó
un tratado para reducir los arsenales estratégicos
a 6 mil cabezas por cada bando, hacia 1998. Esto anunciaba
una nueva era en las relaciones entre las grandes potencias,
pero la disolución de la Unión Soviética
produjo suficiente inquietud en Estados Unidos como
para no descartar del todo la Guerra de las Galaxias.
En 1991, los presidentes Bush y Gorbachov anunciaron
que todos los misiles tácticos estacionados en
tierra serían eliminados, y que la OTAN había
decidido unilateralmente desmontar el 60% de su armamento
nuclear. Sin embargo, el problema de la proliferación
(la llegada de las armas nucleares a estados que no
las poseían hasta entonces) sigue aumentando.
Por ejemplo, existen pruebas de que Irak y Corea del
Norte tienen una inquietante capacidad nuclear. La disolución
de la Unión Soviética en 1991, dejó
armas nucleares estratégicas estacionadas no
solo en Rusia sino también en Bielorrusia, Ucrania
y Kazajistán, países que acordaron una
eventual transferencia de estas armas a Rusia para que
las destruyera.
Armas químicas y biológicas
El gas de cloro fue usado por los alemanes contra los
rusos en enero de 1915, y contra los británicos
y los franceses en Flandes, tres meses mas tarde. A
pesar del desarrollo de las máscaras antigás,
ambos bandos hicieron mucho daño con el uso masivo
de gases durante la I Guerra Mundial. Los alemanes reemplazaron
el cloro con un gas más letal, el fosgeno, y
(en 1917) con el gas mostaza, un agente abrasivo que
fue usado a menudo durante la contienda. Debido al rechazo
suscitado por el empleo de estos gases, se acordó
una prohibición internacional de las armas químicas
(gases venenosos y nerviosos) en 1925, pero esto no
impidió que los iraquíes los usaran contra
los rebeldes kurdos en Halabja, en marzo de 1988.
Durante la Guerra del Golfo, en 1991, se temió
que los iraquíes utilizaran armas químicas
y biológicas (virus) contra las fuerzas de la
alianza liderada por Estados Unidos, o contra la población
de Arabia Saudí e Israel. Al final, la amenaza
no se materializó, pero la inquietud internacional
a propósito de la proliferación y abuso
de armas químicas y biológicas aún
existe. Es posible que actualmente numerosos países
estén en posesión de estas armas, a menudo
descritas como la "bomba atómica de los
pobres".
Hay dos tipos de gases venenosos: gases asfixiantes,
como el fosgeno, que ataca los tejidos de los pulmones
y dificulta la respiración, y gases abrasivos,
como el gas mostaza, que causan quemaduras horribles.
Los gases nerviosos -como el tabún y el sarin-
dificultan el control muscular e impiden respirar, mientras
que armas biológicas transportan gérmenes
de enfermedades mortales como la peste o el ántrax.
Es relativamente fácil producir y almacenar en
secreto los elementos constituyentes de estas armas,
que pueden ser lanzadas con misiles o bombas.
Sin demasiado éxito, se ha intentado controlar
la proliferación de armas químicas y biológicas
en diversas oportunidades. En 1972, una conferencia
internacional prohibió las armas biológicas,
pero ha sido más difícil encontrar fórmulas
para definir o identificar las armas químicas.
Es casi imposible distinguir las industrias de armas
químicas o biológicas de aquellas industrias
cuya producción está destinada a fines
pacíficos.
La combinación de elementos químicos
y biológicos con la avanzada tecnología
de misiles es capaz de infligir un daño preciso
y devastador al enemigo sin necesidad de movilizar ejércitos,
que es una solución siempre más costosa.
Estas ventajas han sido un acicate para la generación
de este tipo de armamento. En años recientes,
tanto Estados Unidos como la ex Unión Soviética
acordaron reducir sus arsenales, si bien un acuerdo
internacional más amplio para poner fin a la
producción, almacenamiento y uso de todas las
armas químicas aún no ha sido establecido.